Marcas de Relojes Suizos

Los relojes de pulsera, de pared o los despertadores fabricados en Suiza llevan la designación “Swiss made” (o su abreviatura “Swiss”) así como el logo del fabricante o distribuidor y este letrero (“lugar de origen” en términos legales) goza de una sólida reputación en todo el mundo y la globalización del comercio no ha disminuido su importancia, por el contrario, el consumidor moderno busca el máximo prestigio cuando quiere adquirir un nuevo reloj.
“Swiss made” encarna un concepto de calidad que ha sido forjado a través de los años incluyendo la calidad técnica de sus relojes como exactitud, confiabilidad, resistencia al agua y a los golpes, así como su calidad estética, elegancia y originalidad de diseño englobando tanto las técnicas tradicionales de fabricación como las nuevas tecnologías de microelectrónica.

Los suizos no son los únicos relojeros que manufacturan relojes de alta calidad, y consecuentemente enfrentan una fuerte competencia. Sin embargo, gracias a su exclusiva infraestructura, su conocimiento y espíritu de innovación, han logrado mantener su posición de liderazgo.

El valor intrínseco del letrero “Swiss made”, es el resultado de considerables esfuerzos por parte de las fábricas de relojes suizos, las cuales son las responsables de mantener su reputación.

Si bien las marcas prestigiosas han prosperado, nunca han relegado el letrero “Swiss made” a un lugar secundario. Las marcas y el letrero “Swiss made” siempre han trabajado juntos en una alianza que provee al consumidor de la mejor de las garantías.

Entre las marcas de relojes suizos mas notables encontramos: Rolex, siendo una de las mas famosas, seguida de Baume&Mercier, Breitling, Cartier, Chanel, Chopard, Gucci, Longines, Omega, Rado, Tissot, Victorinox, Zenith, entre otras muchas contando mas de 300 en total.

Relojes suizos

Relojes suizos

Algunas zonas de Suiza tienen sus propios letreros de “lugar de origen”. Uno de los más famosos es “Genève”, que identifica a los relojes de máxima calidad fabricados en la ciudad y cantón de Ginebra. Igual que el letrero “Swiss made”, éste es muy popular entre los imitadores y por lo tanto se beneficia de continua protección bajo el marco del programa anti imitación del FH.

La industria relojera suiza es muy activa en salvaguardar la integridad del letrero “Swiss made” y sus otros letreros regionales de calidad.

Cómo funcionan los relojes suizos?

En este momento, la industria relojera suiza está aplicando dos tecnologías paralelas: tecnologías electrónicas, con el reloj digital análogo (a veces combinado con la esfera de pantalla digital) y la tecnología más tradicional del reloj mecánico, cuyo origen se remonta al siglo XIV.

Casi el 90 % de la producción industrial, en términos de volumen, actualmente está formada por relojes electrónicos operados por batería, principalmente del tipo análogo. El 10 % restante está formado por productos mecánicos cuyo valor de exportación continúa siendo de importancia fundamental, puesto que estos relojes representan más del 52 % de las exportaciones de relojes suizos en términos de valor.

En un reloj análogico de cuarzo, el corazón del reloj es el circuito integrado, compuesto por un elevado número de componentes electrónicos agrupados sobre una base que mide sólo unos pocos milímetros cuadrados.

Su fuente de energía es una batería miniaturizada que dura varios años. El tiempo es dividido por un oscilador de cuarzo que se hace vibrar con la energía proporcionada por la batería. Los relojes de cuarzo son extremadamente exactos gracias a la alta frecuencia de las vibraciones (32 kHz). Su variación anual es de solo alrededor de un minuto, equivalente a menos de un segundo al día. En esta área hay dos tipos de productos principales:

1) relojes con una esfera análoga (manecillas)

2) relojes con pantalla digital; estos están provistos de cristales líquidos que reciben directamente del circuito integrado los impulsos necesarios para mostrar la hora, de modo que no hay transmisión mecánica.

Estos dos tipos de productos a veces se combinan en un mismo reloj.

El reloj mecánico tradicional contiene aproximadamente 130 piezas unidas en tres partes principales que son: la fuente de energía, las partes reguladoras y la lectura. El número de componentes es mucho mayor en los llamados relojes complicados (fecha, fases de la luna, manecilla de cronómetro, etc.). El “ébauche” (con alrededor de 60 partes), que dispone de la parte reguladora y algunas otras partes, forma el movimiento, es decir el mecanismo interno del reloj, que hace posible mantener una tensión constante en el resorte, una vez que se le ha dado cuerda (manualmente o mecánicamente a través del movimiento de la muñeca) y que regula la lectura de la esfera por medio de las manecillas.

La combinación de estas tecnologías recientemente produjo un nuevo tipo de movimiento de reloj que marcha como un movimiento de cuarzo tradicional, pero que obtiene su energía de la misma manera en que se logra dar la cuerda automáticamente con el movimiento (un reloj que se da cuerda automáticamente con la precisión del cuarzo).

Su principio de funcionamiento es simple y sin embargo revolucionario: un peso oscilante estira el resorte principal que activa un micro generador que convierte la energía mecánica en energía eléctrica. Esta energía se acumula entonces en un condensador. El sistema funciona luego como un reloj de cuarzo tradicional, es decir, el circuito integrado controla el abastecimiento de energía y provee los impulsos para el motor paso a paso.